sábado, 7 de marzo de 2009

EVS-EL DIA viernes 13 de febrero de 2009










Babilonia se paró esta vez en Hollywood, para recrearse en la entrega de los Oscars. Su título fue como no podría ser de otra manera "And the Oscar goes to..." Que lo disfruten.

And the Oscar goes to…

En estos días de carnestolendas multicolores, asoma en la madrugada del domingo al lunes, la madre de todos los espectáculos cinematográficos: la ceremonia de entrega de los Oscar.

Desde las angelinas colinas de acebo (holly - wood) tapizadas de verdes dólares, el glamour se apodera de los inmortales del celuloide para darnos algo de sarna y envidia a los llanos mortales de carne, hueso y algún mullido michelín.

De cuentistas y contadores de historias está la meca californiana plagada. Nos han hecho una veces reír, otras llorar y la mayoría alucinar con imposibles efectos mágicos.

Son tan buenos mentirosos (veáse el Diccionario de la RAE 3. Adj. Engañoso, aparente,fingido,falso) sus profesionales, que nos hemos creído prácticamente todas sus interpretaciones de la historia de la humanidad, por muy disparatadas que sean.

Es triste que para muchos, los únicos ojos de la realidad que poseen, estén tamizados por lacrimógenas escenas envueltas en etéreas notas y tan volubles como el volumen del parné depositado a tal efecto. Así, con toda una sarta de desvaríos e improperios, han hecho crecer a generaciones enteran creyendo a pies juntillas que:

(Recomendación: leer todo rápidamente y sin coger aire)

Los indios, rusos y vietnamitas eran los malos más malos que han pisado jamás el planeta Tierra. Que en nuestra Galaxia viven miles de civilizaciones que se alían en la República y luchan contra el maligno Imperio. Además, si osaran invadirnos, los podríamos repeler a lo Will Smith con un virus de Windows en un diskette de 3,5”, CD o DVD  (me pregunto, ¿y si son más listos porque no usan Mac?). Que el baseball es un deporte “superentretenido”, o sea, chupi. Que las animadoras de instituto aparte de llevar exuberantes pompones de colores y gritar histriónicamente por cualquier motivo, representan el puesto laboral junior más codiciado por todas las féminas americanas. Que se puede hacer el salvaje con el coche (bueno, más bien con inmensas moles rectangulares generalmente de color marrón con una raya crema) por las calles de nuestra ciudad impunemente y que, además, aguantan balazos de cualquier calibre que se precie; hasta incluso, pueden ser escalados por un T800 en plena autopista panamericana (que en versión insular sería la TF-1 a la altura de Abades). Que hablando de coches, el límite de velocidad en los USA, pese a parecer endiablada, no superan nuestros 80kh/h, pero mola mazo reventar los límites en millas por hora. Que debajo de nuestra taza del water se puede colocar una bomba, y que siempre se desconecta cortando el cable de color… ¡contra, nunca me acuerdo! Eso me preocupa seriamente… y si un día me encuentro con el dilema cableril y corto el rojo en lugar del azul, del amarillo, del verde o del marrón… ¿me iré a tomar viento, hablaré por los labios de Woopie Goldberg o penetrare etéreamente por su televisor? Que los piques de la PSP, Wii y similares son para mascachapas, los valerosos de verdad se pican en duelos inhumanos, vistiendo chaquetas de cuero, pelo engominado y cabalgan a todo trapo en coches frente a frente o maqueados con llantas picudas a lo cuadriga romana. Hablando de romanos y sus primos los griegos, nunca había imaginado que en esa época había tanto torso varonil depilado, ambiguas caras angelicales afeitadas con triple hojilla y algún reloj de pulsera made in japan. ¡Jesús! deja coger aire que me mareo.

En honor a los próceres paters de nuestra orgullosa cultura occidental, desde esta columna del otro lado del Atlántico, también hacemos nuestra particular entrega de premios a los más brillantes por su destacada labor en los últimos meses.  

Y así, nuestros Oscar van para:

Mejor película: La Crisis.

Mejor Director: Desierto.

Mejor Actor: Los mileuristas, con suerte.

Mejor Actriz: Las mileuristas, con suerte.

Mejor guión original: Está por escribir.

Mejor película de ficción: El Euro.

Mejor fotografía: Las furibundas colas en las rebajas de cualquier centro comercial.

Mejor diseño de vestuario: Glamuroso y de outlet.

Mejor montaje: Las hipotecas.

Mejor película de habla no inglesa: ¡Mándese una papa!

Mejor Banda Sonora: Alguna que no sea reggaeton… ¡por favor!

Mejores Efectos Visuales: Las previsiones del Banco Central Europeo

Felicidades a todos los premiados y esperemos de corazón que para el próximo año las categorías sean copadas por profesionales más optimistas.

P.D: ¡Feliz Cumpleaños Carol!

 

 Gustavo Reneses

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