domingo, 13 de julio de 2008

Verano

En ocasiones, el tiempo pasa el tiempo de forma vertiginosa. Hace ya muchísimo que no actualizaba el blog, aquí tienes una muestra de mis últimas fotos.
En esta ocasión "Geografías Bohemias"es finalista del VII Concurso de Fotografía de las Cajas de Ahorro de Canarias, celebrado a finales de mayo de 2008 en las Islas Canarias.
En mi línea intimista fotográfica sigo apostando por la impresión, frente a los cánones más ortodoxos de la ciencia fotográfica, y así la imagen se transforma en un compendio de sensaciones frente al espectador.

lunes, 19 de mayo de 2008

Geographia Humana

No creo en rayas sobre mapas
ni en el norte ni en el sur,
menos en el oeste, y, solamente
que en el este nace el sol.

Vacuo orgullo ser dibujado por pincel humano,
no es natural nacer pintado.

No quiero ser fichado ni clasificado,
sólo quiero vivir mezclado...
respirar entre mis hermanos.

Soy río que recorre sediento las dunas de tu cuerpo,
como niebla eterna abrazo tus cabellos.

Aire soy y en el viento me entrego a tus besos.

Gustavo Reneses,
21 de abril de 2008

viernes, 11 de abril de 2008

La impresión sobre la expresión sigue siendo una búsqueda constante en mi trabajo; bebiendo copas de absenta heredadas del XIX, las impresiones capturadas al tiempo quedan desgarradas en hilos de algodón de colores. En el lienzo no puede quedar sólo una copia vacua de la realidad, sino la atmósfera que envolvía al momento, que siempre mágica, acaricia al capturado y embebe al observador de cada uno de los matices que componen esta fracción de tiempo.


Gustavo Reneses, serie "Absenta, geografías y otros habitantes".

sábado, 5 de abril de 2008

la playa

Incauto el viajero que reposa dormido,
sedantes dedos tiene el ojo esmeralda
que todo entrega, pero nada da.

Hoy no quiero ya más dormir,
el oro de la tarde todo lo tiñe,
todo lo funde, y como yo, parece vivir.

A mi playa llegan olas remotas,
me acarician mientras juego
a que soy un viejo marinero.

El oro que fluye envuelve mi alma,
empero, acecha la noche vestida de seda,
rasgando el alma de los humanos con garras de plata.

Sentado allí, oigo un canto:


"Tres marcas lleva mi pacto:

roja mi sangre, dorada la del astro

y añil el viento que silba entre nuestros labios..."


Gustavo Reneses, abril de 2008

sábado, 29 de marzo de 2008

Notas de niebla

Pérfida Albión, hija de Europa,
aislada observas como todas bailan.
En las noches de niebla meces coqueta
entre dedos tu cabello.
Cual alma en pena susurras esperando un beso.
Un piano es tocado mientras arrastras a los humanos,
un piano abandonado.

Gustavo Reneses, marzo 2008

jueves, 13 de marzo de 2008

paris

Desde la ciudad de alba colina
extiendo la mirada al horizonte.
Un vigía de hierro guarda tu alma,
un surco de agua tu sangre riega.

París, hija de ancianas tribus
te extiendes cuál mantel en la campiña,
acoges en tu regazo hijos extraños
como madre proteges tus vástagos.

Cuna has sido de bohemia eterna,
adolescente amorosa de libres andares,
cándida la luz en tus ojos eternos.
París ciudad de las almas.

Gustavo Reneses, marzo 2008



lunes, 10 de marzo de 2008

niebla

En los días de lluvia, el cuerpo se entumece, se encoge el alma y sólo podemos oír las gotas de agua golpeando nuestra cabeza, mientras buscamos un lugar para guarecernos.
Del viento nos sobrecoge la fuerza de sus aullidos, como penado llama a las almas incautas cuando sopla.
El calor sofoca nuestros sentidos y nos arrastramos como sedientos peregrinos en busca de un soplo de aire, vendiendo lo que sea por unos grados menos.
Sin embargo, de los elementos de la naturaleza más temidos por las almas buenas, es sin duda la niebla. Mística y silenciosa nos envuelve, no se escucha, ni se siente, pero está ahí rodeándonos. Ciega momentáneamente nuestros sentidos primarios y nos aísla de nuestra realidad más inmediata.
Los días de niebla intensa, podemos sentarnos a descansar en cualquier banco y tener al otro lado cualquier bestia del averno y no sentirla, aunque nos esté clavando sus frías y afiladas garras.
Es cierto que la niebla, como los oropeles de la sociedad moderna, nos aísla del ruido del mundo. Sin embargo y aunque lo intente, esta sigilosa forma de vida, no podrá llegar a tocar nunca con sus etéreos dedos el ruido de nuestro corazón.
Ambas son capaces de proporcionarnos mieles que emborrachen nuestros sentidos de placeres mundanos, fatuos y pasajeros. Placeres que se tornan amargos cuando amanece, cual hiel en boca de un sediento peregrino.
Por muy perdidos que nos encontremos en la niebla, tenemos que recordar que sólo es el humo de Babilonia... Sión estará siempre en el horizonte.

Cuando miro al azul horizonte

"Cuando miro el azul horizonte
perderse a lo lejos,

al través de una gasa de polvo
dorado e inquieto,
se me antoja posible arrancarme
del mísero suelo
y flotar con la niebla dorada
en átomos leves
cual ella deshecho.

Cuando miro de noche en el fondo
oscuro del cielo
las estrellas temblar como ardientes
pupilas de fuego,
se me antoja posible a do brillan
subir en un vuelo,
y anegarme en su luz, y con ellas
en lumbre encendido
fundirme en un beso.

En el mar de la duda en que bogo
ni aún sé lo que creo;
sin embargo estas ansias me dicen
que yo llevo algo
divino aquí dentro."

Gustavo Adolfo Bécquer