Durante este tiempo hemos seguido con las investigaciones y se nos ha añadido desde Argentina, otro investigador más, que nos aporta (según sus propias palabras) "más moral que otra cosa"; sin embargo, agradecemos profundamente toda colaboración.
La quinta página es de las más interesantes e inquietantes del manuscrito, ya que podemos observar un dibujo con un rostro de apariencia humana y su relación por medio de rectas con un sistema que entendemos pueda simbolizar alguna localización cartográfica, arriesgándonos a afirmar que se pueda tratar de un mapa celeste, en el que se asocian estrellas o planetas con el rostro, ya que éstos, son simbolizados por órbitas y símbolos que se asemejan a la representación planetaria de los planos celestes antiguos.
Después de haber consultado cartas astronómicas, y de haberlo sometido a la opinión de una serie de expertos en la materia, dicho esquema no se corresponde a ninguno de los sistemas planetarios conocidos.También hemos sopesado la opción de que sea el esquema de partículas atómicas y su relación con una forma de vida con apariencia similar a la humana.
Lo realmente curioso, es que sea lo que sea lo que representen los puntos del plano, estos se asocian a un rostro, teniendo relación con estas partes: ojos, boca y barbilla.
Debajo de la cara, hay de nuevo una serie de seis ideogramas o símbolos, y esta vez, encontrando como novedad tres anotaciones más con una grafía diferente a la que es habitual.
Por último, en el extremo inferior izquierdo, encontramos un dibujo compuesto por formas geométricas concéntricas asociadas, formando la extraña figura que podemos observar: una circunferencia con tres picos, estando uno de ellos roto o inacabado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario